De los modos de funcionamiento de una cámara, el MANUAL suele ser el más complicado de manejar y generalmente el empleado cuando se tiene cierto dominio en la técnica, en situaciones concretas. Pero vamos a tratar de desgranar sus utilidades, mitos, ventajas y desventajas para acercarlo un poco más a aquellos que se quieran iniciar en el mundo de la fotografía.

En este modo la cámara no piensa absolutamente nada por sí sola, se limita a aceptar cualquier configuración de exposición que le indiquemos (velocidad, apertura, sensibilidad) y realiza la toma con estos parámetros, independientemente de lo que mida el exposímetro, de las condiciones de luz, etc.

Hay fotógrafos que insisten que para aprender hay que utilizar el modo MANUAL e ir jugando con los ajustes de la exposición, de este modo nos familiarizamos con el manejo de la cámara, con los valores de una toma, etc. Bajo mi punto de vista esto es un error, una pérdida de tiempo y un absurdo como método de aprendizaje, y me explico:

Mientras no tienes una base medianamente clara de la técnica, de lo que es un valor de exposición, cómo se mide, en qué afecta a la imagen según varíen los parámetros de velocidad, apertura y sensibilidad, por mucho MANUAL que empleemos, llegaremos a una toma correctamente expuesta, pero generalmente pobre en cuanto a lo que transmite, salvo que hayamos acertado (más por casualidad que por conocimiento sin esa base) en la profundidad de campo necesaria, bokeh, sensación o ausencia de movimiento, ruido (grano), y suponiendo que las condiciones de luz son normales, nada de casos excepcionales (predominancia de sombras profundas, o de luces altas, contraluces) pues entonces el error es garrafal. En los modos A (prioridad a la apertura) y V (prioridad a la velocidad) generalmente se aprende más pues tan solo variamos un parámetro del valor de la exposición, resultando más fácil entender en qué varía la imagen y cómo actúa por tanto este parámetro en ello, siempre siendo el valor de exposición correcto.

Otro aspecto, supone una pérdida de tiempo, si se utiliza el modo MANUAL para llevar a cero el exposímetro de la cámara y tener una exposición correcta, para qué perder el tiempo (volvemos al punto anterior, sin esa base, no sabemos qué hacemos cambiando estos parámetros, tan solo buscamos una exposición correcta) cuando hay otros modos que nos ayudan (prioridad a la velocidad donde se ve el efecto que produce en la imagen la variación en el tiempo de exposición, prioridad a la apertura donde se ve el efecto que produce en la imagen la variación del diafragma utilizado) o incluso hacen casi todo por nosotros (programas específicos).

Entonces, para qué el modo MANUAL. Pues precisamente cuando se domina esa técnica, se conoce el efecto en la imagen según qué parámetros de la exposición (velocidad, apertura, sensibilidad) variemos, tenemos unas condiciones de luz donde el valor del exposímetro no indica la exposición correcta, o las condiciones de luz no se dan hasta que apretamos el disparador, o en cualquier caso, intencionadamente y de forma compositiva, sabiendo lo que hacemos, queremos utilizar un valor de exposición independiente y distinto de lo que un exposímetro nos indica, ahí es cuando es necesario e imprescindible utilizar el modo MANUAL.

Imagina una escena a contraluz; quieres destacar al sujeto principal aun a costa de saber que el fondo quedará sobre expuesto, si nos guiamos por el valor de exposición medido por el fotómetro de la cámara nos quedará una silueta sin detalle inevitablemente, un modo de solucionarlo sabiendo que hemos de sobre exponer en función de la iluminación, del detalle que pretendamos en el sujeto, utilizamos el modo MANUAL sobre exponiendo respecto al valor de exposición que nos indique el fotómetro.

Otro caso, trabajando con luz artificial, flash fuera de cámara, utilizando estos en modo manual (típicamente trabajo en estudio, aunque igualmente se emplea en exterior), no tenemos el valor real de exposición (luz real que iluminará nuestra escena) hasta que se disparan los flashes, luego el valor de exposición medido con el fotómetro de la cámara no es válido; se ha de medir con un exposímetro de mano cada uno de los flashes empleados y hallar el valor de exposición, o hacer una aproximación (ensayo/error comprobando el histograma, por ejemplo) y fijar el valor de esta exposición en la cámara en modo MANUAL.

Imaginad otra situación, llevamos el flash de zapata en un espacio público, abierto, pleno día, lleno de gente anónima, se nos acerca alguien especial, queremos hacerle una foto pero no que salgan el resto de personas que por allí andan al fondo, lógicamente ni podemos esperar a que se marchen ni pedirles que se aparten, pero sí podemos “eliminarlas” sabiendo iluminar, podemos dejar el fondo negro y aislar a nuestro personaje; tomamos el flash y en modo manual, a máxima potencia, calculamos la exposición para nuestro modelo, la fijamos en modo MANUAL y hacemos la toma. Ya tenemos a nuestro personaje bien expuesto y el fondo negro.

Todas estas situaciones son casos reales, y es donde el modo MANUAL cobra sentido y se hace imprescindible. El resto de usos como hemos visto, ni ayudan a aprender ni aportan una ventaja en cuanto a comodidad, ahorro de tiempo, etc, hay hoy día otras herramientas que la tecnología nos ofrece y funcionan estupendamente. Utilizar la tecnología con sentido común, simplemente.

Saludos.

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